(Carta abierta a una joven vasca que hace unos días quemó un autobús en Pamplona)
Autor: Justo de la Cueva
20. El capitalismo está ya muriendo de éxito. Pero
hay que luchar porque puede morir matándonos a todos. O
convertirse en algo todavía peor.
Como te dije páginas atrás no tengo ni una brizna
de intención de negar la realidad actual del triunfo mundial
del capitalismo. Pero tengo muy claro (y espero que tú
lo tengas ya si has llegado leyendo hasta aquí) que ese
triunfo ha acarreado gravísimos desastres a la inmensa
mayoría de la humanidad y ha cosechado un espectacular
fracaso si se le contempla como sistema para resolver las necesidades
del conjunto de la misma. Y que ha generado una situación
que ya es insostenible. Nos ha abocado al caos.
No creas que ese anuncio del caos es sólo una manía
mía. En 1991 el Club de Roma formulaba esta auténtica
pesadilla:
"Podemos imaginar un mundo futuro con un ghetto de naciones
ricas, pertrechadas de sofisticadas armas para protegerse contra
las hordas de gentes hambrientos, carentes de instrucción
y de trabajo y enfurecidas, acumuladas en el exterior."
(83)
El año pasado el Forum de las ONG clamaba en su Declaración
de Copenhagen diciendo que: "solicitamos de los Gobiernos
y de los líderes políticos que reconozcan que el
actual sistema ha abierto la más peligrosa fisura en la
Historia de la humanidad, entre una minoría rica que
consume demasiado y una mayoría de la humanidad empobrecida
en el Sur; pero también, de manera creciente, en el Norte."
Y advirtiendo que: "Ninguna nación dividida
de un modo tan dramático ha permanecido jamás estable;
ninguna frontera o fuerza puede resistir la desesperación
y el resentimiento que un sistema fracasado está ahora
activamente generando." (84)
El 18 de noviembre de 1992 se hizo público un impresionante
Aviso a la Humanidad de los científicos del mundo,
firmado por más de mil quinientos miembros de Academias
internacionales, nacionales y regionales de Ciencias, entre los
que figuraban la mayoría de los ganadores de los Premios
Nobel de Ciencias. Había firmantes de sesenta distintas
naciones de todas partes de la Tierra incluyendo las doce más
pobladas y las diecinueve económicamente más poderosas.
Uno de sus dramáticos párrafos advertía que:
"Todos, industrializados o no, estamos metidos en el mismo único bote salvavidas. Ninguna nación puede escapar de los perjuicios cuando son dañados los sistemas biológicos globales. Ninguna nación puede escapar de los conflictos acerca de los crecientemente escasos recursos. Además, las inestabilidades económicas y medioambientales causarán migraciones masivas con igualmente incalculables consecuencias para las naciones desarrolladas que para las subdesarrolladas." (85)
Son, como ves, múltiples, crecientes y crecientemente autorizadas
las voces que alertan del caos al que nos está conduciendo
el capitalismo. Y, además, sucede que es el mismo éxito
de la economía-mundo capitalista (al subsumir ya todo el
planeta) el que precisamente la está destruyendo. Escúchame
bien: la actual crisis mundial capitalista es mucho peor y mucho
más grave que las dos anteriores de 1873-1893 y de 1929-1941
y no sólo, aunque ya es mucho, por el hecho de que ésta
añade el terrible factor de la crisis ecológica
del planeta.
Te recomiendo vivísimamente que intentes encontrar y leer, no te será difícil, unos textos que te reseño al final de éste en la nota nº (86). Son sobre la actual crisis mundial capitalista, sobre el papel que en ella juega la crisis ecológica y sobre la coyuntura europea relativa a ellas. Esos y otros del mismo autor inspiran muchas de estas páginas que llevas leídas, que en algunos casos (por ejemplo, sobre la alienación) casi son meras transcripciones. Su autor es un compañero vasco, Iñaki Gil de San Vicente, del que te aseguro que debes creer que digo verdad cuando afirmo que es uno de los mejores teóricos marxistas vivos. No uno de los mejores teóricos marxistas vivos vascos. Sino uno de los mejores teóricos marxistas vivos. Punto. Naturalmente, en la línea de la mejor tradición comunista, es también un luchador práctico. Pero déjame que insista en recordarte la sólida tesis de Lenin: "Sin teoría revolucionaria no puede haber movimiento revolucionario". (87)
Fue a otro gran ruso, Nikolai Dimitriev Kondratieff, elaborador
del primer plan quinquenal para la agricultura y fundador en 1920
del Instituto de Coyuntura de Moscú que dirigió
hasta 1928, a quien le cabe el honor de haber descubierto los
ciclos económicos largos. "Mi prolongada y detallada
investigación de los ciclos económicos largos fortalece
mi creencia en su existencia", decía en 1925.
Los ciclos Kondratieff duran entre 50 y 60 años con una
rama ascendente o de auge y otra descendente o de depresión.
Así delimitaba Kondratieff en su obra de 1925 los ciclos
que había estudiado:
"1 El auge del primer ciclo: desde fines de los
ochenta y comienzo de los noventa del siglo dieciocho hasta 1810-1817.
2 La depresión del primer ciclo: desde 1810-1817
hasta 1844-1855. 3. El auge del segundo ciclo: desde 1844-1855
hasta 1870-1875. 4 La depresión del segundo ciclo:
desde 1870-1875 hasta 1890-1896. 5 El auge del tercer ciclo:
desde 1891-1896 hasta 1914-1920. 6 La depresión
del tercer ciclo: comenzando desde 1914-1920." (88)
Los economistas e historiadores han prolongado la datación
de los ciclos Kondratieff hasta nuestros días. La depresión
del tercer ciclo continuó hasta 1941-1945. Un cuarto ciclo
comenzó con un auge desde 1945 hasta 1968-1973 y la depresión
en esas fechas comenzada dura hasta el momento.
Otro de los científicos que yo considero mis maestros, el magnífico historiador Fernand Braudel, escribía en 1979 que "una vez de cada dos la culminación de un (ciclo) Kondratieff coincide con la culminación del trend (secular)" y que eso ocurrió en 1650, en 1817 y en 1973-1974. Y por ello "desde el comienzo de las dificultades mundiales por las que pasamos, desde 1972-1974, a menudo me he preguntado: ¿hemos entrado en la rama descendiente de un Kondratieff? ¿O bien en un descenso más largo todavía, un descenso secular?". Para concluir que: "Nadie negará, sin duda que la crisis actual, iniciada en el decenio de 1970-1979, amenaza al capitalismo. Su gravedad es mayor que la de 1929" (89)
Toma nota: lo que sucede es que el actual sistema-mundo capitalista
se está desintegrando. Con el terrible añadido,
explica Wallerstein, de que no tenemos ninguna garantía
de que esa desintegración conduzca a ningún paraíso,
de que vaya a desembocar en ningún tipo de mejoramiento
de la existencia social de la humanidad. Pero es precisamente
porque el capitalismo puede morir matando, matándonos a
todos, o desembocar en algún tipo de feroz fascismo planetario,
por lo que es imprescindible luchar contra él.
Como también dice Wallerstein, estamos en una bifurcación,
en una encrucijada histórica. Todo está muy mal
y va a peor. Las perturbaciones aumentan en todas direcciones.
Todo parece caótico. No podemos, nadie puede, prever lo
que va a resultar de todo esto.
Pero, también en palabras de Wallerstein, "eso
no quiere decir que no podemos tener un impacto sobre el tipo
de nuevo orden que va a ser construido al fin. En una situación
de bifurcación sistémica toda acción pequeña
tiene consecuencias enormes." (90)
Un buen ejemplo de esas acciones pequeñas puede ser ¿por qué no? la mía de escribirte esta carta y la tuya de leerla.
21. Comunismo o caos. ¿Qué tenemos que hacer tú y yo?
Notas:
(83) Alexander King y Bertrand Schneider: The First Global
.... op. cit. página 77.
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(84) NGOFORUM World Summit for Social Development: Declaración
de Copenhagen, op. cit.
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(85) Anatole Abragam et alii (más de 1.500 firmas: World
Scientists' Warning to Humanity, Union of Concerned Scientists,
Cambridge, Massachusetts, 18.11.1992. Cito traduciendo del original
inglés tomado vía Internet en
http://www.soulutions.com/soulu_warn.html
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(86) Iñaki Gil de San Vicente:
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